
Realizar es, pues, más preciso que el simple "tomar consciencia" (que también vale para el conocimiento): realizar es tomar consciencia no de lo que no se ve, o de lo que no se sabe, sino, al contrario, de lo que se ve, de lo que se sabe, incluso de lo que se sabe perfectamente, de lo que se tiene ante la vista: dicho de otro modo, realizar es tomar consciencia de la evidencia. O, para ceñirnos más a la palabra, es tomar consciencia del carácter real de lo real.
Un sabio no tiene ideas
1998.